En algunas
culturas era una cifra sagrada porque representaba las fases lunares,
simbolizando el movimiento y lo cíclico.
En su sentido mas
oculto representa el cambio, el fin de algo y el nacimiento de lo
nuevo.
Era el número
preferido de las brujas en sus aquelarres y rituales.
También está
vinculada a Freya, una diosa germana identificada con el amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario